Si observamos nuestro cerebro a través de un electroencefalograma (EEG) observamos cómo se producen distintos impulsos eléctricos o ondas según nuestro estado o actividad. Estos impulsos eléctricos son información que viaja de neurona a neurona, como los bits que se transmiten en un ordenador.
Ondas Beta
Se producen cuando estamos en vigilia, es decir,
despiertos y con una actividad intensa. En nuestra actividad diaria nuestro cerebro trabaja principalmente en un estado de ondas Beta. En este estado hay procesos cerebrales directores que ponen en marcha otros procesos analíticos. Es nuestro consciente el que utiliza las facultades analíticas para tomar decisiones.
Ondas Alfa
Es un estado de
atención plena y relajación. Estamos produciendo ondas tipo Alfa cuando estamos haciendo meditación, dando un paseo, observando el crepitar de las llamas en una chimenea, etc.
Ondas Theta
Emitimos ondas Theta en
estados de
calma profunda, creatividad, inspiración, momentos en los que el inconsciente toma el control, somnolencia ligera. Un ejemplo es cuando conducimos hasta el destino sin haber sido conscientes de cómo lo hemos hecho, soñamos despiertos, nos concentramos en algo creativo que nos relaja, atendemos una película sin darnos cuenta del ruido de las palomitas a nuestro alrededor o nos sumergimos tanto en la lectura de un libro que ni nos damos cuenta de la hora que es. En Theta no se requieren procesos atencionales, conscientes o analíticos por lo que nos distanciamos de ciertas situaciones y pensamientos y trabajamos en un concepto del tiempo no lineal ( de ahí expresiones como "estas en la luna" o "se me ha ido el santo al cielo").
Ondas Delta
Emitimos ondas Delta en sueño profundo. Nunca llegan a cero, pues eso significaría la muerte cerebral.
Cuando nos disponemos a dormir, las ondas cerebrales van pasando de forma natural de Beta a Alfa, Theta y finalmente a Delta.