Desde el momento en que el bebé está en el vientre le llegan todo tipo de estímulos desde el exterior, desde sonidos hasta pensamientos de la madre. Si la mamá está relajada y en paz el bebé reacciona a ello entrando en un estado de calma. Si la mamá está preocupada o nerviosa el bebé se intranquiliza.
Contacta con tu bebé desde el primer momento de la gestación y transmite amor y serenidad. Porque la educación emocional desde el primer momento es la mejor prevención.